Nuestra carta tiene 110 platos repartidos en doce secciones. Es larga a propósito, porque la cocina hindú no es un plato ni cinco, pero entendemos que la primera vez abruma. Va una guía para moverse por ella sin perderse.
El número manda
Cada plato lleva un número delante. No es decorativo: es el que usamos en cocina y el que te va a pedir quien coja el teléfono. Si llamas para pedir para llevar, decir «el 88» es más rápido y más seguro que describir un plato cuyo nombre se parece al de otros tres.
Si vienes entre semana a mediodía
De lunes a viernes, de 13:00 a 16:00, hay menú del día en plato combinado único, con arroz y ensalada. Hay tres versiones: vegana o vegetariana, de pollo y de cordero. Entra prácticamente toda la carta, con la excepción del número 75 y de los platos de grill.
Si venís varios
Para mesas de dos o de cuatro tenemos tres menús cerrados: el Taj Mahal Especial, el Yogi Thali, que es íntegramente vegetariano, y el Taj Mahal Shahi. Llevan entrante, sopa, plato principal y postre, y se piden por su número como cualquier otra cosa de la carta.
Sin carne no te quedas corto
Hay más de cuarenta platos sin carne, y no son una concesión: llevan las mismas especias y el mismo trabajo que el resto. Los vegetarianos van marcados en la carta, igual que los picantes.
El picante se ajusta
Los platos marcados como picantes lo son de verdad, pero se puede regular. Dínoslo al pedir, y lo mismo con cualquier alergia o intolerancia: es mejor saberlo antes de que salga de cocina que después.